¿Comes o te alimentas?

01274

A menudo nos hablan de la epidemia de obesidad y de diabetes entre la población de nuestro mundo occidental, no solo entre los adultos: cada vez es más frecuente que estas enfermedades aparezcan en la infancia como consecuencia de un estilo de vida muy concreto.

Dentro de ese estilo de vida un elemento clave es la alimentación.

Uno de los problemas que están en el fondo de esta realidad, que la explican, es que hemos aprendido a identificar cualquier cosa comestible con alimento. Todo lo que se pueda ingerir y que proceda de una empresa que se dedica a la “alimentación”, que esté empaquetado como “comida” es susceptible de ser consumido. Si además nos ofrece beneficios, placer y nos atrae visual o por el paladar le damos el visto bueno sin pararnos un poco más.

Por eso terminamos comiendo, pero cada vez menos nos alimentamos con comida real.

¿Cuál es es comida que nos han dicho que lo es pero que en realidad no tiene apenas nada de nutritivo? Aquí podemos englobar todo lo que es más perjudicial que dañino, como los refrescos, las carnes preparadas para cocinarlas (con sus aditivos correspondientes), los preparados de pasta y arroz listos para calentar, los preparados de pan (burritos, pan de molde, pizzas, etc), los encurtidos, las salsas industriales, las galletas que se elaboran con trigo, grasa y carbonatos y un largo etcétera.

Cuanto más cocinado, mezclado y procesado está un cereal, carne, verdura o fruta, menos nutrientes quedan y más residuos almacena el organismo.

¿Qué hacer para resolver esto y empezar a alimentarte de verdad?

  1. Sustituye lo industrial por una versión casera: las galletas puedes prepararlas en media hora para varios días, los refrescos se hacen con fruta y agua, usa el congelador si no puedes dedicar mucho tiempo a la cocina. Guisa y congela.
  2. Compra productos frescos: en vez de judías ya cocidas, legumbres listas para calentar o arroz “al microondas y listo”, llévate sus versiones crudas. Así podrás cocinarlo como tú quieras, a la temperatura deseada y añadiendo lo que te parezca oportuno
  3. Haz los cambios al ritmo que sea bueno para ti: puedes darte un capricho de cuando en cuando, por ejemplo, una vez por semana. Unos sandwiches para cenar el viernes o unas alubias ya cocidas para una emergencia no van a tener un impacto muy fuerte en tu salud si el resto de días comes alimentos reales.

Ahora revisa tu nevera y tu despensa. Si ves algo que realmente sabes que no debería estar ahí, escoge en qué versión vas a disfrutar del mismo.  ¡¿Qué el chocolate no tiene versión saludable?! Puedes consumir chocolate negro, con él no necesitarás zamparte media tableta de una vez. Pruébalo 😉


Si te ha gustado este artículo ¡compártelo! Y recibe noticias y más artículos como este en tu correo suscribiéndote debajo. Solo por unirte te llevas la

“Guía de alimentación y hábitos saludables”

¡CLICK EN LA GUÍA!

Guía rápida de alimentación y hábitos saludables

Anuncios

Platos deliciosos hechos con sobras

20161007_095216

Hace unos días aprendimos cómo hacer unas croquetas deliciosas hechas con bonito, con el bonito sobrante de una comida. Te recomiendo que lo repases porque puedes hacerlo con cualquier pescado o carne que se te ocurra.

Por eso hoy voy a proponerte ideas para reciclar esos alimentos que no queremos volver a comer de la misma manera y que quiero aprovechar:

  1. filetes de pollo: trocéalos y haz una ensalada grande con verduras, aceitunas, aceite de oliva, una salsa de tu elección
  2. crema de verduras: coge lo que te sobró, ponlo en un cazo con agua en cantidad suficiente para los que sois en casa y haz una sopa
  3. fruta demasiado madura: quita las partes que estén muy machacadas y el resto trocéalo y haz un buen batido
  4. limón ya seco: no es raro que en la nevera vayan apareciendo mitades de limones ya secos; puedes exprimirlos  y hacer una limonada, y si no da para eso, añádelo a un batido de frutas
  5. garbanzos: unos garbanzos hecho en seco, rehogados con alguna salsa, pueden convertirse en un humus o paté excelente
  6. lentejas o alubias: haz una crema suave, puedes añadirle unas patatas al vapor para aumentar la cantidad o consistencia; y si fríes unos ajos en láminas y jamón troceado y lo decoras con ello, el resultado es extraordinario
  7. arroz blanco: en nuestra casa, cuando sobra, suelen usarlo para tomar en frío con aceite de oliva o bien lo echan en una crema de verduras; es un potingue propio de nuestra familia que os invito a probar 😉

Como ves no hace falta tirar comida, o no siempre. Puedes mejorar tu economía, enseñar a tus hijos a ser creativos aprovechando lo que hay en la nevera y desarrollar un estilo de vida responsable con el medio ambiente y el resto de los eres humanos.


Si te ha gustado este artículo ¡compártelo! Y recibe noticias y más artículos como este en tu correo suscribiéndote debajo. Solo por unirte te llevas la

“Guía de alimentación y hábitos saludables”

¡CLICK EN LA GUÍA!

Guía rápida de alimentación y hábitos saludables

Salud y sabor con patés caseros para chuparse los dedos

d1d85e5a692c56dbb95770e61cf60fd7

Cuando oigo hablar de paté me imagino la lata de pasta de hígado de cerdo, esa que abríamos en casa en mi infancia para el bocata de la tarde. Me encantaba. También caían patés especiales en Navidad y en algunos cumpleaños.

Afortunadamente en mi imaginario hay cada vez más variedad y englobo dentro de los “patés” todas las cremas para untar. Porque no podemos negarlo,  untar una rebanada de pan, una torta de arroz u otro cereal o pseudocereal es uno de los grandes disfrutes de la vida.

Tenemos en la cocina, todos nosotros, los ingredientes para hacer patés buenísimos sin todos los aditivos que lleva un paté industrial, que contiene sobre todo grasa de cerdo e hígado, una de las partes más “sucias” de todos los animales (incluidos nosotros). Y puedes elaborarlos con tus sabores y productos favoritos. Vamos a ver puedes hacerlo: Seguir leyendo

Quiero que comamos mejor ¿por dónde empezamos?

A menudo sabemos que hay muchos dulces o grasas en la dieta, picoteo constante, bollería para los niños, fritos como plato preferido, ausencia de frutas y verduras… estas y otras preocupaciones son comunes en muchas familias.

Y llevamos a cabo intentos para cambiar hábitos, aunque muy pronto nos bloqueamos, abandonamos los intentos o se nos olvida comprar alimentos saludables, con lo que volvemos a los viejos hábitos.

El primer paso es muy importante, como en una carrera: si nada más escuchar el pistoletazo de salida te tuerces el tobillo apenas podrás correr o tendrás que retirarte nada más empezar. Pues escucha cuál es el secreto para empezar con buen pie:


Si te ha gustado, no olvides suscribirte a nuestra newsletter y recibe gratis el video

“Guía rápida de alimentación y hábitos saludables”

¡CLICK EN LA GUÍA!

Guía rápida de alimentación y hábitos saludables

 

 

 

RECOGEMOS LO QUE SEMBRAMOS

Y como el otro día me anime con el video de Jamie Oliver, hoy te enseño este. Lo que me interesa que veas es desde el inicio hasta el 1m:40s aprox. Es un anuncio que vi hace tiempo y que me impactó. Los riesgos de una mala alimentación, de premiar con comida, de permitir ciertos excesos, a veces… causan problemas muy graves. Lo que quiero comunicar es que lo que hacemos hoy, influye en nuestro futuro, y este vídeo lo refleja muy bien. No siempre el riesgo está relacionado con el exceso de peso, sino con otras cosas, pero como siempre digo, si queremos adultos sanos hemos de empezar desde pequeños... luego quizá cueste mas recomponer lo que en un inicio parecía no ser importante.

Otra cosa que me hizo reflexionar fue la gravedad en la que se presenta este caso, la gravedad que es una realidad, pero que si no estás dentro del mundo no ves. Yo veo muchos casos con serios problemas metabólicos que se solucionan con una buena alimentación, otras veces es tarde. Y sólo podemos mantener y que no vaya a más. Es importante como nos alimentamos, es importante los mensajes que damos a nuestros hijos en relación con la comida y lo que comen. Es  importante.

Aviso que el vídeo, puede como se dice.. “herir sensibilidades”.